Dir. Alberto Morales
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ASÍ LUCÍA EL RÍO CARNEROS CUANDO TODAVÍA PODÍA FLUIR SIN OBSTÁCULOS DURANTE LAS TEMPORADAS BAJAS DE LOS AÑOS OCHENTA
Así lucía el río Carneros cuando todavía podía fluir sin obstáculos durante las temporadas bajas de los años ochenta.
04/10/2026 - Xalapa, Ver.
Así lucía el río Carneros cuando todavía podía fluir sin obstáculos durante las temporadas bajas de los años ochenta. por /Foto de archivo: Alberto Morales, década de los 80´s

Así lucía el río Carneros cuando todavía podía fluir sin obstáculos durante las temporadas bajas de los años ochenta.

04/10/2026 21:57:37 - Xalapa, Ver. / redacción multigráfica
En Xalapa, Veracruz, el río ya formaba parte del paisaje mucho antes de que la ciudad creciera alrededor de él. En aquella época, en los terrenos por donde pasaba el arroyo se instalaron algunos grupos de personas, impulsados por organizaciones o partidos que, durante los periodos electorales, se presentaban como rescatistas de los pobres. Aquellos asentamientos, sin embargo, no lograron consolidarse y sus ocupantes fueron desalojados. Pasó el tiempo. Cambiaron las administraciones municipales y también las decisiones sobre el uso de esos terrenos. De pronto, en ese mismo espacio comenzaron a edificarse unidades habitacionales. La ciudad creció, creció y siguió extendiéndose hasta llegar a nuestros días. Y el río siguió ahí. Durante décadas estuvo ahí. Antes de que hubiera calles, comercios, viviendas y unidades habitacionales como las conocemos hoy, el Carneros tenía espacio para correr. Hasta que una noche de lluvia intensa volvió a ocupar el espacio que alguna vez tuvo. Esta vez, el agua no solo dejó calles inundadas, casas afectadas o mercancías perdidas. También se perdió una vida y quedaron expuestas las consecuencias de haber ocupado espacios vinculados históricamente con el cauce y el comportamiento del río. Ahora queda por conocer con qué criterios se aprobaron esos proyectos, qué advertencias existían y si fueron tomadas en cuenta, así como quién asumirá la responsabilidad por las decisiones que permitieron que la ciudad siguiera creciendo en esa zona. Porque el 28 de septiembre no nació el río Carneros. El río ya estaba ahí. Y donde hoy hay concreto, comercios y viviendas, alguna vez hubo un cauce que podía correr sin obstáculos. La tragedia no solo obliga a mirar la fuerza del agua, sino también la historia de una ciudad que creció, se transformó y terminó ocupando espacios que el río nunca dejó de reconocer como propios.